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jueves, 24 de diciembre de 2009

24 DE BARRIGA LLENA

SONAJERO
24 de barriga llena

Grisbel Medina R. - 12/24/2009

Hoy es el día de la barriga llena y el corazón contento.
Es la fecha del plato servido con moña y la jartura de romo adobada a la “prángana” de codito, papa y pasteles en hoja.
Desde ayer se corre en pista para ver quién lleva más bolsas de plástico a la casa y cuelga más paja en un árbol de Navidad en un país carente de nieve.

Ya se fregó la vajilla para la dicha efímera de una noche, para saciar un rarísimo tipo de hambre que se satisface con relojear la abundancia.
Hoy no es Nochebuena por la dimensión de lo que llevamos a la mesa, sino por el cumpleaños de un humildísimo bebé nacido en un pesebre de Belén. En los hogares marcados por la fe cristiana, crecimos honrando el Nacimiento de Jesús cada 24 de diciembre.

Hoy emboban las gracias engañosas del consumismo y se nos hincha la panza tragando disparates. En fin disminuimos la Navidad a un platón de telera, cuerito de cerdo, regalos y estribillos gastaditos.
Vivimos en un mundo diverso donde los rituales y usanzas varían de un sitio a otro. Eso es parte de la riqueza del hogar colectivo que no es ni azul ni gris, sino un arco iris de tonos y culturas. El asunto no es si eres cristiano o un padrenuestro te dé par de tres.

El detalle es cómo el olor a mercante: se roba el aroma de lo esencial. O sea, como lo que nada cabe en el ataúd es prioridad en la despensa, en la marquesina, en el armario, en la conciencia de nuestras vidas.

El lujo siempre ha hecho ruido. El boato es dado a hablar alto. Así como la ostentación delata a los capos mexicanos, así desarropa las andanzas clandestinas y drogueras en Dominicana. A diferencia de que aquí nos encanta aplaudir y rodearnos de quien, de la noche a la mañana, “está en buenas”.
Este 24 de diciembre regálale una miradita a la paja, pero del pesebre. Chequea la luz de la estrella que brilla en la gente más querida. Haz lo posible por merecer una sonrisa y ejercita la caridad. La contentura de la barriga es fugaz. Aprovecha mucho más vitaminar el alma y la Nochebuena de servicio, humanismo y amor.

Grisbel
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24 DE BARRIGA LLENA

SONAJERO
24 de barriga llena

Grisbel Medina R. - 12/24/2009

Hoy es el día de la barriga llena y el corazón contento.
Es la fecha del plato servido con moña y la jartura de romo adobada a la “prángana” de codito, papa y pasteles en hoja.
Desde ayer se corre en pista para ver quién lleva más bolsas de plástico a la casa y cuelga más paja en un árbol de Navidad en un país carente de nieve.

Ya se fregó la vajilla para la dicha efímera de una noche, para saciar un rarísimo tipo de hambre que se satisface con relojear la abundancia.
Hoy no es Nochebuena por la dimensión de lo que llevamos a la mesa, sino por el cumpleaños de un humildísimo bebé nacido en un pesebre de Belén. En los hogares marcados por la fe cristiana, crecimos honrando el Nacimiento de Jesús cada 24 de diciembre.

Hoy emboban las gracias engañosas del consumismo y se nos hincha la panza tragando disparates. En fin disminuimos la Navidad a un platón de telera, cuerito de cerdo, regalos y estribillos gastaditos.
Vivimos en un mundo diverso donde los rituales y usanzas varían de un sitio a otro. Eso es parte de la riqueza del hogar colectivo que no es ni azul ni gris, sino un arco iris de tonos y culturas. El asunto no es si eres cristiano o un padrenuestro te dé par de tres.

El detalle es cómo el olor a mercante: se roba el aroma de lo esencial. O sea, como lo que nada cabe en el ataúd es prioridad en la despensa, en la marquesina, en el armario, en la conciencia de nuestras vidas.

El lujo siempre ha hecho ruido. El boato es dado a hablar alto. Así como la ostentación delata a los capos mexicanos, así desarropa las andanzas clandestinas y drogueras en Dominicana. A diferencia de que aquí nos encanta aplaudir y rodearnos de quien, de la noche a la mañana, “está en buenas”.
Este 24 de diciembre regálale una miradita a la paja, pero del pesebre. Chequea la luz de la estrella que brilla en la gente más querida. Haz lo posible por merecer una sonrisa y ejercita la caridad. La contentura de la barriga es fugaz. Aprovecha mucho más vitaminar el alma y la Nochebuena de servicio, humanismo y amor.

Grisbel